EFISUR

Rehabilitación de la envolvente, fachada y cubiertas

En busca de un edificio autosuficiente.

Manuel González, Fernando Hidalgo, Francisco Javier Padura, Francisco Olivero, Joaquín Prat y Antonio Sánchez

Manuel González, Fernando Hidalgo, Francisco Javier Padura, Francisco Olivero, Joaquín Prat y Antonio Sánchez.

Rehabilitar la fachada o las cubiertas de un edificio puede suponer un ahorro en las facturas energéticas, así como una revalorización del patrimonio y una mejora en la calidad de vida de sus propietarios. Así quedó claro en la mesa de expertos sobre «Rehabilitación de la envolvente, fachada y cubiertas». Los ponentes fueron Francisco Olivero Macías, secretario técnico del COAAT; Joaquín Prat Pérez-Nievas, coordinador nacional de AGROB-BUCHTAL; Antonio Sánchez Ruiz, director gerente de Adekuo; Francisco Javier Padura, gerente de Sinergia; Manuel González Silva, arquitecto técnico de la oficina técnica BAIVEL y Fernando Hidalgo, socio promotor, arquitecto y responsable técnico y comercial en Terapia Urbana.

Las mejoras energéticas, el mantenimiento y el bienestar son algunas de las ventajas de este tipo de proyectos de rehabilitación.

Una de las primeras cuestiones que se trataron fue cómo cambia la vida de un edificio que es rehabilitado. Antonio Sánchez explicó que lo primero que nota el propietario es «un ahorro considerable en la factura». «Tenemos algunos clientes que han cogido la facturación de la luz y han podido ver que, con el tratamiento de la envolvente, ya se ha empezado a ahorrar y a amortizar la inversión desde prácticamente el primer mes», aseguraba. Además, revelaba otra ventaja, la revalorización del inmueble. «Mejorar la calificación energética del edificio conlleva un valor añadido a la hora de alquilar o vender» reveló Sánchez.

Fachadas que se autolimpian

Por su parte, Joaquín Prat, coordinador de AGROB-BUCHTAL, que realiza fachadas ventiladas de cerámica, apuntaba que otra de las ventajas es que un edificio rehabilitado se salvaguarda mejor del calor o del frío. Además, señalaba que sus fachadas se autolimpian, por lo que no necesitan nada de mantenimiento durante unos 50 años.

Francisco Javier Padura, de Sinergia, detallaba que, aunque siempre se resalta el ahorro del coste energético que produce este tipo de rehabilitaciones, también hay que darle importancia a otros aspectos, como el control de emisiones de CO2. «El futuro es buscar edificios casi autosuficientes, hay que empezar a concienciar a las comunidades de vecinos de que no es solo un ahorro de costes, sino que se frenan las patologías que pueda padecer el edificio, como filtraciones o exfoliaciones».

De otro lado, Francisco Olivero, del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos técnicos de Sevilla, ponía el acento en otra cualidad muy apreciada por los propietarios, el confort. «El usuario lo que quiere es no tener que abusar del aire acondicionado y de la calefacción, quiere estar bien en su propia casa y que todo funcione correctamente».

Fernando Hidalgo, arquitecto de Terapia Urbana, empresa especializada en jardines verticales y fachadas ajardinadas, también opinó que el ahorro, aunque es importante, es solo una de las ventajas de este tipo de rehabilitación. «Al final hay muchas instalaciones que, si no hubieran estado subvencionadas, no hubieran sido rentables porque no son mas económicas, no es más barato hacer un edificio eficiente que hacerlo mal», explicaba. Por ello, insistía en que, aunque «aún no hay muchos análisis técnicos» sobre las instalaciones de jardines verticales, sí está comprobado que «tienen muchos beneficios», producen bienestar de las personas a nivel psicoambiental y, como valor añadido, se controlan las emisiones de CO2.

Reformas por necesidad

Sin embargo, todos los ponentes coincidían en que la principal razón de una comunidad de vecinos para llevar a cabo la rehabilitación de su edificio es la necesidad. «La mayoría de propietarios deciden llevarla a cabo cuando tienen que cumplir con la Inspección Técnica de Edificaciones», afirmaba Francisco Olivero.

«Hay que aprovechar eso para que, si necesitan renovar la fachada, no vuelvan a hacerlo de la misma manera que hace 30 años, que cambien el enfoscado y la pintura por alguna de las nuevas soluciones del mercado, que será más eficiente y la inversión merecerá la pena».

«La realidad es que la pregunta de cómo mejorar la eficiencia técnica de un edificio nunca está presente en las reuniones de vecinos», reconocía Manuel González Silva. «Es una cuestión que, debido a que se trata de un desembolso económico, solo se presenta cuando tienes un problema en la fachada o en la cubierta».

Claves del proyecto

A la hora de emprender un proyecto de rehabilitación en un inmueble tradicional, la primera clave es, según los ponentes, maduración. «Los arquitectos técnicos deberían convertirse en un asesor de la comunidad de vecinos para conseguir una mayor implicación», detallaba Francisco Javier Padura, algo que también apoyaba Manuel González Silva, que aseguraba que «hay ayudas para este fin, lo importante es estar formados y poder informar tanto al administrador de fincas como a los vecinos de las opciones que hay».

Después, según Francisco Olivero, es necesario hacer un análisis y diagnóstico del edificio, pues la solución varía mucho según el edificio al que haya que enfrentarse. Por su parte, Antonio Sánchez pedía que los administradores de fincas, como gestores de los edificios, «aumentasen su formación en cuanto a una posible rehabilitación».

Otra de las necesidades para concienciar a las comunidades de vecinos sobre lo necesarias que son las rehabilitaciones energéticas es la implicación de las administraciones, y todos los ponentes se mostraron de acuerdo en que la reducción de impuestos o las bonificaciones serían un punto muy positivo para que los propietarios se animasen a llevar estos proyectos a cabo. «En Europa las instalaciones verdes, como los jardines verticales, repercuten incluso en el impuesto del catastro», afirmaba Fernando Hidalgo. Todos se mostraron de acuerdo en que hay que mejorar la normativa sobre la rehabilitación, ya que es muy cambiante y, a veces, incluso contradictoria.

Reeducación de la sociedad

La monitorización del edificio es, por su parte, una de los aspectos a tener en cuenta tras la rehabilitación, de manera que esta sea lo más eficiente posible.

Por último, la mesa de expertos puso sobre la mesa una de las principales claves para que una rehabilitación de la envolvente, fachada o cubiertas tenga éxito, la reeducación. «Técnica y tecnológicamente, la rehabilitación energética está superada, el problema es concienciar a las comunidades de vecinos», insistía Francisco Javier Padura. Francisco Olivero, por su parte, reiteraba que «hay que acabar con la costumbre de tomar medidas de parcheo y dejar los cambios para cuando la solución es urgente». «Desde las instituciones públicas tienen que trasladar toda la información posible, plantearse apoyos económicos, desgravaciones fiscales, campañas de concienciación… hay muchas vías para mentalizar sobre la eficiencia energética«, aseguraba Padura.

La opinión de los expertos

FRANCISCO OLIVERO. Secretario técnico del COAAT.
El usuario lo que quiere es no tener que abusar del aire acondicionado y de la calefacción.
JOAQUÍN PRAT. Coordinador nacional AGROB-BUCHTAL.
Las fachadas de cerámica ventilada se autolimpian, por lo que no necesitan mantenimiento.
FRANCISCO JAVIER PADURA. Gerente de SINERGIA.
No es solo un ahorro de costes, sino que se frenan las patologías que pueda padecer el edificio.
MANUEL GONZÁLEZ SILVA. Arquitecto técnico de la oficina técnica BAIVEL.
Hay ayudas para este tipo de rehabilitaciones, lo importante es estar formados y conocerlas.
FERNANDO HIDALGO. Socio promotor, arquitecto, responsable técnico y comercial en Terapia Urbana.
Los jardines verticales producen bienestar psicoambiental y controlan las emisiones de CO2.
ANTONIO SÁNCHEZ RUÍZ. Director gerente de Adekuo.
Mejorar la calificación energética del edificio conlleva un valor añadido a la hora de alquilar o vender.