Agencia Andaluza de la Energía

Hacia el consumo eficiente y la construcción sostenible

José Sánchez Maldonado
Consejero de Empleo, Empresa y Comercio de la Junta de Andalucía

El enfoque energético tradicional heredado del siglo XX presenta graves problemas de sostenibilidad a medio y largo plazo. El crecimiento futuro ha de realizarse con menos energía y a un menor coste para lo que es necesario reducir la factura energética en todos los ámbitos siendo más eficientes y utilizando la energía de la forma más inteligente y adecuada posible, sin olvidar nunca, por supuesto, los recursos renovables.

Las soluciones energéticas que adaptan la oferta a las necesidades del consumidor, las nuevas tecnologías, darán respuesta a los retos energéticos de nuestro siglo: disminución de la dependencia energética exterior, seguridad del suministro energético, calentamiento global y servicio a una demanda de energía creciente y más concentrada en núcleos urbanos.

En el sector de la edificación, los últimos avances tecnológicos están logrando un menor requerimiento de energía y el uso de menos combustibles y electricidad para satisfacer la demanda. El aislamiento térmico desde el interior y el exterior de edificios, actuaciones sobre la epidermis, las nuevas tecnologías de iluminación LED, el diseño luminoso de los espacios, los sistemas de control automático, herramientas TIC, el uso de ecomateriales … permiten una importante reducción de la demanda energética, un mayor confort y mejorar notablemente la imagen exterior de los edificios.

En Andalucía se han aprobado y desarrollado distintos trabajos de planificación energética con dos factores comunes a todos ellos, la puesta en valor y el aprovechamiento de los importantes recursos renovables con los que cuenta la Comunidad y el elevado potencial de ahorro energético y mejora de la eficiencia energética existente. Para aprovechar las oportunidades que se nos presentan en este campo y que las empresas y profesionales andaluces puedan competir dentro y fuera de nuestra región, se debe incidir precisamente en esto, en la creación de valor, la especialización y la eficiencia.

A día de hoy, la Junta de Andalucía se apoya en dos instrumentos fundamentales que marcan las directrices a seguir en estos ámbitos: la Estrategia Energética de Andalucía 2020, basado en un modelo de consumo eficiente, incorporando nuevos conceptos “inteligentes” que permiten situar a la ciudadanía en el centro del sistema energético; y el Plan Integral de Fomento para la Construcción y Rehabilitación Sostenible de Andalucía HORIZONTE 2020, para impulsar el cambio hacia un modelo de construcción más sostenible y respetuoso con el medio ambiente, que aproveche las oportunidades ligadas a la rehabilitación y en particular, a la adecuación energética. Instrumentos en los que contamos con el trabajo, el asesoramiento y la coordinación de la Agencia Andaluza de la Energía.

Andalucía es referente en Europa y en países terceros en la implantación de energías renovables y, más recientemente, gracias al Programa de Construcción Sostenible, también en eficiencia energética en el ámbito de la edificación. Desde el Gobierno andaluz llevamos muchos años trabajando por un modelo energético más sostenible, acompañando siempre todas nuestras políticas con instrumentos de financiación que han facilitado el poder acometer proyectos de mejora energética, especialmente durante los últimos años de coyuntura económica y de problemas de financiación y liquidez. La experiencia que nos ofrecen los resultados obtenidos en los distintos programas de incentivos impulsados por el gobierno andaluz, a través de los cuales se han concedido ayudas para la rehabilitación energética en viviendas y edificios, evidencian un gran interés por parte de ciudadanos y empresas en acometer actuaciones energéticas en sus inmuebles.

El Programa de Incentivos al Desarrollo Energético Sostenible, Andalucía A+ y el Programa de Impulso a la Construcción Sostenible, ambos gestionados por la Agencia Andaluza de la Energía, han facilitado la realización de más de 140.600 actuaciones de ahorro, eficiencia energética y energías renovables en los hogares, empresas y administraciones andaluzas que han movilizado una inversión en la Comunidad Autónoma de cerca de 1.300 millones de euros.

En el primer caso, se ha posibilitado la ejecución de 104.631 proyectos que han recibido un incentivo de 210 millones de euros y han movilizado una inversión que supone el 1,3% del PIB de la región. Su puesta en marcha ha generado un ahorro equivalente al consumo de 10,2 millones de bombillas y evitar la emisión de 2,3 millones de toneladas de CO2 anuales.

Por su parte, con el Programa de Impulso a la Construcción Sostenible se han llevado a cabo, en sus dos convocatorias, más de 36.000 actuaciones energéticas que se han apoyado por la Junta de Andalucía con 164 millones de euros. El 75% de ellas han sido para obras de adecuación energética de edificios, como la renovación de ventanas, que ha sido la actuación más demandada. El 25% restante, ha correspondido a instalaciones energéticamente eficientes, en su mayoría, para el aprovechamiento de energías renovables donde destaca la tecnología de biomasa térmica.

Gracias a este Programa, galardonado con los Premios RegioStars de la Comisión Europea, a través de los cuales se reconocen los proyectos europeos más innovadores cofinanciados por los fondos de cohesión de la Unión Europea, los ciudadanos y empresas andaluzas han podido reducir su factura energética en 280 millones de euros y evitar la emisión de 85.000 toneladas de CO2 a la atmósfera. Líneas que constituyen pilares fundamentales en el ejercicio de las funciones de la Agencia Andaluza de la Energía que se abren, al tiempo, a otras con prometedores campos de actuación en el futuro, persiguiendo en todo momento la excelencia en la gestión pública.

Así, actualmente seguimos centrando nuestros esfuerzos en la generación de empleo en el ámbito energético, en priorizar sectores capaces de dinamizar la economía, apoyando proyectos que supongan oportunidades para el desarrollo empresarial. Estamos ultimando un nuevo Programa de Incentivos, cofinanciado con Fondos FEDER y con vigencia hasta 2020, que dará continuidad al trabajo desarrollado hasta ahora, compartiendo objetivos y con un enfoque integrador con el resto de políticas sectoriales.

Contará con un presupuesto superior a los 230 millones para la promoción de unas 80 actuaciones de mejora energética incluidas en 3 programas con las que prevemos que se movilice en Andalucía una inversión de 1.200 millones de euros y se genere un ahorro económico de unos 2.300 millones de euros: Construcción Sostenible, que cuenta con el mayor porcentaje de presupuesto (164 millones de euros), Redes Inteligentes y Pyme Sostenible.
“Construcción Sostenible” financiará inversiones de ahorro, eficiencia energética, aprovechamiento de energías renovables e infraestructuras en edificios, de uso privado (incluido el residencial) o público, ubicados en la Comunidad Autónoma, que ayuden a la sociedad a mejorar las condiciones en las que usan la energía, con especial atención a los colectivos desfavorecidos.

“PYME Sostenible”, con un presupuesto de 35,7 millones de euros, ofrecerá incentivos dirigidos a impulsar un cambio del modelo de gestión de la energía por parte de las PYMEs en la Comunidad Autónoma de Andalucía, de cualquier sector de actividad, excepto el sector primario y agroalimentario, hacia otro más eficiente y competitivo. Y mediante el programa Redes Inteligentes, que contará con 30,6 millones de euros, se impulsará la transformación de las ciudades andaluzas hacia un modelo inteligente, que redunde en un desarrollo equilibrado y energéticamente sostenible de la región.

Y todo esto se ha hecho bajo un enfoque de especialización e integración de la cadena de valor, seleccionando actuaciones enfocadas a la reindustrialización de Andalucía en sectores consolidados y emergentes. Para seguir desarrollando un modelo energético alineado con los objetivos que hoy se plantean desde la Unión Europea para minimizar la alta dependencia energética del exterior, impulsar el crecimiento económico, la competitividad de sus empresas y la protección del medio ambiente.